sábado, 1 de abril de 2017
qué hago ahora si no estás conmigo?
hace un par de días podía pensar en ti para todo, para siempre, podía quejarme de ti, enojarme por ti, alegrarme por ti, amarme por ti, todo por ti, si eras el centro de todo.
pero sin ti qué hago? Qué hago conmigo si se me fue el centro de gravedad?
lo que gano estando sin ti es estar sola conmigo
y me odio
domingo, 29 de enero de 2017
por qué al buscarla una vez más encuentro un vacío doloroso y gigante
por qué mi felicidad no se queda donde estuvo, lista para ser reencontrada por mi sed que quema
por qué se mueve, busca nuevos lugares donde esconderse, fuera de mi campo de visión
por qué cuando está conmigo es tan tibia, tan nada
tibia como agua caliente que sale caliente por las tuberías cansadas, no por el calefont
nada como es sentir el aire circulando por mis pulmones, nada y todo, pero más que todo, nada
únicamente notoria cuando en vez de ella, está su ausencia
por qué tu recuerdo me causa dolor si cuando estuviste, estaba bien
por qué no puedo seguir bien al recordarme bien, por qué me causa dolor
por qué cuando no siento dolor o bien, busco bien y hay dolor
dolor dolor dolor dolor dolor dolor do lor do lo r d o l ord ol ordo lor
dolor de recordarte tan brillante, mi felicidad
dolor de no encontrarte donde estuviste, donde dejaste chamuscado de tanto brillo
de tanto calor
ahora sólo queda la quemadura eterna y fría
quemada pero muerta
miércoles, 11 de enero de 2017
El túnel de Vicente Valdés eyecta al tren en que viajo hacia el cielo atardecido de Santiago. Sentada en la ventana oeste, tengo total acceso al paisaje que se roba mi respiración, como un abrazo: las nubes se incendian en un rosado fosforescente y el cielo, que un segundo antes oscurecía desvaído y sin color, explota con pinceladas surreales de luz, ciencia y amor.
domingo, 16 de octubre de 2016
y así, después de mucha relajación, me doy cuenta de que en realidad la gente, más que tener una "expectativa" en mí, NECESITA que me ponga a estudiar el otro año. y si no me alcanza el puntaje, tendría que cubrir la mitad de los gastos, por lo que se me mencionó amablemente que "con mi sueldo no va a alcanzar".
martes, 14 de junio de 2016
ENERGÍA PARA TODO Y NADA
siento que tengo tanta energía en las manos, en la cabeza y en los ojos, que las horas del día y de mi cuerpo no me alcanzan. creo que lo más sano será enlistar.
- terminar de leer The Citadel
- terminar la saga Oscuros
- terminar la saga Hush Hush
- ponerme al día con los contenidos de matemáticas
- ponerme al día con los apuntes de historia
- aprender de memoria el por qué de las guerras
- aprender sobre los números imaginarios
- aprender de logaritmos
- aprender de estadística
- tejer
- dibujar
- tocar teclado
- cultivar mi cinefilia
- encontrar la entrada para Black Sabbath
- comprar la entrada para el Rock Out
- dormir suficiente
- comer mejor
- no resfriarme tan seguido
- buscar equilibrio emocional
martes, 3 de mayo de 2016
Quiero un gato. Pero no puedo tener un gato... No puedo, porque no me lo permito. Después del Pancho, me es difícil aguantar la idea de encontrar al gato muerto por ahí, de repente. No me creo capaz de soportarlo.
Si estuviéramos viviendo en una casa, lo pensaría mejor. En una casa pegada al suelo, me refiero; con ventanas a la calle, con patios que dan a otros patios. Así, cuando desea morir, el gato simplemente se va. O el gato simplemente se va, y por accidente muere. O lo matan. La idea es que no se muera dentro de la casa.
Pero aquí, en un piso dieciséis, con vista al exterior desde balcones y ventanas, va a ser difícil y casi imposible que el gato se relacione con su exterior. Sería un gato de departamento, con cajita de arena, jueguitos desestresantes, rasguños en los sillones y pelos en la ropa. No es que me molesten esas cosas. Para nada. Lo que me causa inquietud es que el gato no pueda salir de aquí. O sea que si muere (que lo hará, porque es un animal con una vida más corta que la de los humanos y tenemos que afrontar eso), morirá aquí, dentro de la casa. Algún día, después de entregarle todo mi amor, lo voy a encontrar en el baño, o en la cocina, muerto. Y vivir eso de nuevo... no quiero.
Otra cosa que podría pasar, es que viva mucho tiempo y se empiece a enfermar de viejo; o que se enferme por otra cosa, pero que al llevarlo al veterinario nos diga "este gatito ya no puede más, hay que dormirlo". Eso me dolería menos... pero de preferir que pase eso a que en realidad ocurra, hay muchas cosas que podrían cambiar el curso de los eventos.
Mi mamá quiere tener un gato. Y me dice que todas las cosas se mueren: relaciones, animales, personas; y que no por eso voy a privarme de tener relaciones, adoptar animales, conocer personas. ¡Pero duele! Duele mucho exponerme a sufrir otra vez. No creo ser tan fuerte.
Si estuviéramos viviendo en una casa, lo pensaría mejor. En una casa pegada al suelo, me refiero; con ventanas a la calle, con patios que dan a otros patios. Así, cuando desea morir, el gato simplemente se va. O el gato simplemente se va, y por accidente muere. O lo matan. La idea es que no se muera dentro de la casa.
Pero aquí, en un piso dieciséis, con vista al exterior desde balcones y ventanas, va a ser difícil y casi imposible que el gato se relacione con su exterior. Sería un gato de departamento, con cajita de arena, jueguitos desestresantes, rasguños en los sillones y pelos en la ropa. No es que me molesten esas cosas. Para nada. Lo que me causa inquietud es que el gato no pueda salir de aquí. O sea que si muere (que lo hará, porque es un animal con una vida más corta que la de los humanos y tenemos que afrontar eso), morirá aquí, dentro de la casa. Algún día, después de entregarle todo mi amor, lo voy a encontrar en el baño, o en la cocina, muerto. Y vivir eso de nuevo... no quiero.
Otra cosa que podría pasar, es que viva mucho tiempo y se empiece a enfermar de viejo; o que se enferme por otra cosa, pero que al llevarlo al veterinario nos diga "este gatito ya no puede más, hay que dormirlo". Eso me dolería menos... pero de preferir que pase eso a que en realidad ocurra, hay muchas cosas que podrían cambiar el curso de los eventos.
Mi mamá quiere tener un gato. Y me dice que todas las cosas se mueren: relaciones, animales, personas; y que no por eso voy a privarme de tener relaciones, adoptar animales, conocer personas. ¡Pero duele! Duele mucho exponerme a sufrir otra vez. No creo ser tan fuerte.
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